Son piezas, pequeñas, con ángulos y sin dientes.
Suaves.... lisas.
De colores, sin olor.
Pueden ser 9^9^9... :)
Ser mar, máquina o animal.
Cualquier cosa, imagínalo.
Probablemente eternas, aunque intentes romperlas,
sólo conseguirás hacerlas más suyas, menos tuyas.
Tienen un alto contenido en riesgo, y seguridad a la par.
Podrías reconstruir tu vida si ellas te ayudaran;
no quieren dinero ni placer, sólo estar.
Y la caída... te volverá a hacer empezar,
sin malestar, conservando esencias encajadas de antaño.
Cada nuevo sol que sale te trae miles más,
y se lleva las que no conseguiste armar,
mejor así.
Mejor con un poco de sal.
lunes 23 de noviembre de 2009
martes 10 de noviembre de 2009
:)
Y es ahora la nueva cara de la luna
la que me hace aullar por las noches...
Lo nunca dicho, lo nunca antes visto,
lo nunca pensado y lo nunca sentido,
vienen aquí y se quedan conmigo...
Sueño con ansia y ansío el sueño,
ya no hay más tambores
que recuerden otro tiempo,
del que alguna vez fui dueño;
no más desertores,
no más dolidos sentimientos
por la causa perdida que me hizo regurgitarte,
pensando en silencio, callando mi llanto,
volviendo a ese fuego, recordándote.
Vivo ahora un nuevo abrir,
estreno algo cada día,
sonríeme al verme salir:
agrandarás mi alegría.
Tranquilidad no pendiente de un hilo...
Aprender, conocer, saber, volver,ver...
Y tantas cosas, tantas...
:)
la que me hace aullar por las noches...
Lo nunca dicho, lo nunca antes visto,
lo nunca pensado y lo nunca sentido,
vienen aquí y se quedan conmigo...
Sueño con ansia y ansío el sueño,
ya no hay más tambores
que recuerden otro tiempo,
del que alguna vez fui dueño;
no más desertores,
no más dolidos sentimientos
por la causa perdida que me hizo regurgitarte,
pensando en silencio, callando mi llanto,
volviendo a ese fuego, recordándote.
Vivo ahora un nuevo abrir,
estreno algo cada día,
sonríeme al verme salir:
agrandarás mi alegría.
Tranquilidad no pendiente de un hilo...
Aprender, conocer, saber, volver,ver...
Y tantas cosas, tantas...
:)
viernes 11 de septiembre de 2009
viernes 14 de agosto de 2009
To you, RMR
Por aquellas miradas ingenuas que te di,
por aquellas sonrisas bajo el cielo diferente de cada día,
por cada momento nuestro,
por los besos robados,
las caricias implícitas
y por esa complicidad...
Por el fuego de las manos,
la necesidad del contacto,
miradas llenas de algo más que palabras
y esa sensación indescriptible en el pecho
cuando estabas cerca de mí...
Por las malas noches de reflexión,
los silencios incómodos,
la rabia a veces contenida
y ese dolor profundo de la comprensión sin aceptación...
También por las confesiones,
nuestra amistad sincera,
el cariño imborrable
y las lecciones que he aprendido...
Fuimos pasión, sonrisas y árido desierto...
Una prueba; para mí, no fallida;
vivencias y sentimientos que ahora quedan para mí, para siempre...
Quizá, este final es ahora un principio.
Quizá...
No quería despedirme
sin dedicarte una sincera sonrisa,
me llevo mucho de tí
en esta huella invisible.
Lo que nunca pensé
es ahora realidad
con forma de un nuevo camino...
Por todo esto,
por todo lo compartido,
por tí , y por mí;
thanks for the memories... :)
"Y la estrella se apagó..."
(En realidad, sólo cambió su luz )
por aquellas sonrisas bajo el cielo diferente de cada día,
por cada momento nuestro,
por los besos robados,
las caricias implícitas
y por esa complicidad...
Por el fuego de las manos,
la necesidad del contacto,
miradas llenas de algo más que palabras
y esa sensación indescriptible en el pecho
cuando estabas cerca de mí...
Por las malas noches de reflexión,
los silencios incómodos,
la rabia a veces contenida
y ese dolor profundo de la comprensión sin aceptación...
También por las confesiones,
nuestra amistad sincera,
el cariño imborrable
y las lecciones que he aprendido...
Fuimos pasión, sonrisas y árido desierto...
Una prueba; para mí, no fallida;
vivencias y sentimientos que ahora quedan para mí, para siempre...
Quizá, este final es ahora un principio.
Quizá...
No quería despedirme
sin dedicarte una sincera sonrisa,
me llevo mucho de tí
en esta huella invisible.
Lo que nunca pensé
es ahora realidad
con forma de un nuevo camino...
Por todo esto,
por todo lo compartido,
por tí , y por mí;
thanks for the memories... :)
"Y la estrella se apagó..."
(En realidad, sólo cambió su luz )
miércoles 22 de julio de 2009
Numb
Una pluma se desliza suavemente por un brazo,
rozando la piel que yace en ese diván.
Persianas echadas y penumbra reconfortante.
Movida por el aire, dibuja una silueta;
movida por el aire, cae el suelo.
A veces unos centímetros de separación
pueden ser demasiados...
a veces, pueden llegar a ser cientos de kilómetros,
sin posibilidad de acercamiento ni de tregua,
porque no hay guerra.
Sólo un extenso terreno semidesierto,
recorrido por vientos desconocidos y endémicos
que azotan a quien intente entrar.
Pisando arenas movedizas, a conciencia,
siguiendo a ciegas
la más hermosa melodía jamás escuchada,
sacando fuerzas de los montones de rocas que me rodean,
y si en algún momento flaqueo...
siéntate un momento, cierra los ojos
y deja que el viento te traiga esas notas de vida...
esas notas que te hacen respirar...
esas notas del desierto...
Escucharlas es como ver un jardín naciente,
con tantas pequeñas cosas escondidas por buscar...
Desde el principio sabía que el viaje tenía un mal final.
Pero me arriesgué, por aquella melodía...
Y no me arrepiento, ni lo haré nunca,
por todo lo que he visto ...
Sin embargo, ahora que he salido de allí,
siento que algo mío se quedó,
algo que no recuperaré,
y que realmente nunca me perteneció.
Amargas lágrimas en multitud de noches
bajan por mi rostro al comprenderlo,
pero el recuerdo no cesa,
y entonces extraño esa esencia del desierto...
Suspiros en la oscuridad,
y ni un paso en la noche.
Sola con mi alma...
Y empezando a comprender...
Sólo espero que algún día llueva para tí,
y haga brotar vida de donde sólo hay desolación.
Sigo escuchando en la lejanía esa música;
la única a la que permito llegar a mí de verdad...
y entonces sé que nunca se apagará,
que alguien más la escuchará,
y sonrío sin dolor.
Los viajes no son siempre voluntarios.
Te quiero, adiós.
rozando la piel que yace en ese diván.
Persianas echadas y penumbra reconfortante.
Movida por el aire, dibuja una silueta;
movida por el aire, cae el suelo.
A veces unos centímetros de separación
pueden ser demasiados...
a veces, pueden llegar a ser cientos de kilómetros,
sin posibilidad de acercamiento ni de tregua,
porque no hay guerra.
Sólo un extenso terreno semidesierto,
recorrido por vientos desconocidos y endémicos
que azotan a quien intente entrar.
Pisando arenas movedizas, a conciencia,
siguiendo a ciegas
la más hermosa melodía jamás escuchada,
sacando fuerzas de los montones de rocas que me rodean,
y si en algún momento flaqueo...
siéntate un momento, cierra los ojos
y deja que el viento te traiga esas notas de vida...
esas notas que te hacen respirar...
esas notas del desierto...
Escucharlas es como ver un jardín naciente,
con tantas pequeñas cosas escondidas por buscar...
Desde el principio sabía que el viaje tenía un mal final.
Pero me arriesgué, por aquella melodía...
Y no me arrepiento, ni lo haré nunca,
por todo lo que he visto ...
Sin embargo, ahora que he salido de allí,
siento que algo mío se quedó,
algo que no recuperaré,
y que realmente nunca me perteneció.
Amargas lágrimas en multitud de noches
bajan por mi rostro al comprenderlo,
pero el recuerdo no cesa,
y entonces extraño esa esencia del desierto...
Suspiros en la oscuridad,
y ni un paso en la noche.
Sola con mi alma...
Y empezando a comprender...
Sólo espero que algún día llueva para tí,
y haga brotar vida de donde sólo hay desolación.
Sigo escuchando en la lejanía esa música;
la única a la que permito llegar a mí de verdad...
y entonces sé que nunca se apagará,
que alguien más la escuchará,
y sonrío sin dolor.
Los viajes no son siempre voluntarios.
Te quiero, adiós.
jueves 25 de junio de 2009
Bicho bola
La chica mira el acantilado, que queda lejano hasta para su vista.
Lo mira de lado, con el viento salado revolviéndole el pelo,
la luz dorada del atardecer marino en un reflejo de sus ojos,
y tantas palabras no dichas en los labios...
Uno de sus "yo" quiere retroceder, salir corriendo por donde ha venido,
apretarse las manos de miedo, huir, en una palabra.
Ahora ella lo domina, y decide quedarse ahí, esperando.
Esperando.....
Esperando a que la espera o esas vistas hermosas le devuelvan una señal...
una respuesta...
una iniciativa...
Suspira y baja la mirada.
Cuánto tarda la señal!
Decide mirar hacia delante, al final de la montaña.
La luz del atardecer juega con las formas rocosas, mezclándose con las olas,
el cielo y el color de tus ojos.
El espectáculo es capaz de hacerla volar...
Los latidos de su ser la incitan a caminar hacia allí,
para admirar de cerca esa belleza sin igual;
se decide, y da un paso.
El viento sopla fuerte, y el juego de las luces espirales
evoca una esencia...
es esa esencia ... la misma de sus sueños...
A ritmo de sus latidos pestañea,
deseando ese algo incorpóreo que flota en el instante...
Da unos pasos, muerta de miedo.
Siente los músculos tensos, y la aceleración simultánea de su respiración
y los golpes en su pecho.
Se contiene; camina más despacio.
Se aproxima un poco más...
Y ante ella, empieza a alejarse la ilusión.
Se va, se va y la pierde, quedándose allí quieta sin nada que poder decir.
Las punzadas de su ser herido inhiben la entrada de aire a sus pulmones.
Sus párpados se cierran involuntarios, conteniendo esa mezcla de emociones.
Cuando el dolor domina, sobra hasta el aire.
Demasiado vulnerable aún, levanta la frente del suelo.
El acantilado sigue ahí; ni rastro de algo que no sean piedras y mar.
Un violento portazo sacude los cimientos interiores de la chica,
que tras coger unas bocanadas de oxígeno mira de frente el sol.
Se apaga su luz, se vidrian sus ojos.
En rápido movimiento se levanta del suelo y aprieta los puños,
afianzando lo que será un punto de apoyo en adelante.
Paso al frente. Este no duele.
Espiración lenta, profunda.
De espaldas al mismo momento de ayer.
Pero esta vez no va a mirar.
#23
Lo mira de lado, con el viento salado revolviéndole el pelo,
la luz dorada del atardecer marino en un reflejo de sus ojos,
y tantas palabras no dichas en los labios...
Uno de sus "yo" quiere retroceder, salir corriendo por donde ha venido,
apretarse las manos de miedo, huir, en una palabra.
Ahora ella lo domina, y decide quedarse ahí, esperando.
Esperando.....
Esperando a que la espera o esas vistas hermosas le devuelvan una señal...
una respuesta...
una iniciativa...
Suspira y baja la mirada.
Cuánto tarda la señal!
Decide mirar hacia delante, al final de la montaña.
La luz del atardecer juega con las formas rocosas, mezclándose con las olas,
el cielo y el color de tus ojos.
El espectáculo es capaz de hacerla volar...
Los latidos de su ser la incitan a caminar hacia allí,
para admirar de cerca esa belleza sin igual;
se decide, y da un paso.
El viento sopla fuerte, y el juego de las luces espirales
evoca una esencia...
es esa esencia ... la misma de sus sueños...
A ritmo de sus latidos pestañea,
deseando ese algo incorpóreo que flota en el instante...
Da unos pasos, muerta de miedo.
Siente los músculos tensos, y la aceleración simultánea de su respiración
y los golpes en su pecho.
Se contiene; camina más despacio.
Se aproxima un poco más...
Y ante ella, empieza a alejarse la ilusión.
Se va, se va y la pierde, quedándose allí quieta sin nada que poder decir.
Las punzadas de su ser herido inhiben la entrada de aire a sus pulmones.
Sus párpados se cierran involuntarios, conteniendo esa mezcla de emociones.
Cuando el dolor domina, sobra hasta el aire.
Demasiado vulnerable aún, levanta la frente del suelo.
El acantilado sigue ahí; ni rastro de algo que no sean piedras y mar.
Un violento portazo sacude los cimientos interiores de la chica,
que tras coger unas bocanadas de oxígeno mira de frente el sol.
Se apaga su luz, se vidrian sus ojos.
En rápido movimiento se levanta del suelo y aprieta los puños,
afianzando lo que será un punto de apoyo en adelante.
Paso al frente. Este no duele.
Espiración lenta, profunda.
De espaldas al mismo momento de ayer.
Pero esta vez no va a mirar.
#23
sábado 16 de mayo de 2009
Música a las 23:23 h
Es sonido instrumental el que besa mis oídos esta noche de conocida soledad.
Notas al aire que se deslizan en espirales armónicas,
acariciando mi alma y haciéndome perder de vista
los relámpagos que cierran esta tormenta que ya se aleja.
Suenan como...
besos en el viento;
como lágrimas etéreas,
como el ojo de mil huracanes,
como dedos que recorren suavemente un teclado, con el amor más puro;
como la respiración que te da la vida
y lame tus heridas de guerra,
quedándose contigo en única y cálida compañía.
Notas... compases...
Emoción expresada en 2/4,
contenida en la yema de unos dedos entregados
y unos ojos cerrados ausentes.
Consuelo y congoja simultáneos,
en este sollozo silencioso
desprendido de mi pecho,
mientras admiro muda
lo único y majestuoso bueno
que ha salido de nuestras manos humanas.
Notas al aire que se deslizan en espirales armónicas,
acariciando mi alma y haciéndome perder de vista
los relámpagos que cierran esta tormenta que ya se aleja.
Suenan como...
besos en el viento;
como lágrimas etéreas,
como el ojo de mil huracanes,
como dedos que recorren suavemente un teclado, con el amor más puro;
como la respiración que te da la vida
y lame tus heridas de guerra,
quedándose contigo en única y cálida compañía.
Notas... compases...
Emoción expresada en 2/4,
contenida en la yema de unos dedos entregados
y unos ojos cerrados ausentes.
Consuelo y congoja simultáneos,
en este sollozo silencioso
desprendido de mi pecho,
mientras admiro muda
lo único y majestuoso bueno
que ha salido de nuestras manos humanas.
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